Espero que te guste el contenido. Para sugerencias, objeciones, protestas o propuestas, escribe a "leonardo.rothe@gmail.com"
Mostrando entradas con la etiqueta love. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta love. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de abril de 2026

No soy mi drama

No soy mis pensamientos. No soy lo que siento. No soy, ni siquiera, todo lo que trabajé para tener esta personalidad. No soy mis dramas ni mis problemas: soy quien se da cuenta de todo eso. No soy mi pose ni mi fortaleza para aguantar. No soy lo fracasado que me puedo mostrar o lo sobrado que quiero que noten. Soy realmente eso que está oculto por debajo de todo, tapado por las palabras, por las actitudes defensivas, evasivas. Soy, más bien, eso que se siente puro, tranquilo, contemplativo, que es parte de algo mayor, que abre la conexión, que permite que aparezca el amor verdadero, su conducta amorosa ajena al miedo y a tanta basura asociada. Sin embargo, podría seguir con el drama sin fin, con el problema constante y morir sin conocer eso que realmente soy.

martes, 18 de junio de 2024

La conducta amorosa hacia el prójimo

Uno de los preceptos de la tradición cristiana es amar a tu prójimo como a ti mismo. Por otro lado, no he escuchado claramente, de los “voceros” de esta tradición, cómo es “amarse a uno mismo”. Lo que percibo a primera y segunda vista es que amarse uno mismo es algo egoísta, que siempre la conducta amorosa debe apuntar hacia el otro, hacia ese prójimo. Pero tomando al amor como el recurso más importante del universo, si alguien no lo alberga, si no lo practica, si no lo conoce, entonces no lo podría dar, no podría practicar con otro algo que no posee o incluso que no conoce. Desde el punto de vista de uno mismo, la conducta amorosa se desdibuja como todo concepto susceptible de ser interpretado, como la felicidad o la libertad. Lo que uno podría llamar conducta amorosa hacia el prójimo se va convirtiendo entonces en empresas enrarecidas, como favores, como acciones sin propósito claro o como publicidad de lo buena gente que somos, dejando al un lado el flujo de una bondad cristalina, en la que todos somos iguales, compasivos, amorosos y hasta productivos.

miércoles, 27 de diciembre de 2023

¡Amor romántico mis cojines!

El amor romántico parece ser la cubierta de lo valioso que debería haber debajo. Debería, el amor romántico, ser el efecto de una verdad subyacente mucho más poderosa por real. Pero no, no lo es. El amor romántico terminó siendo, en estos tiempos de compra y venta, de vitrina y crédito, un arma peligrosísima. El ramo de flores, la tarjeta, el poema y demás especies se convirtieron en el aspaviento inicial, en el mentiroso, en el que no deja ser como soy para que caigas, en el que predica a oídos sordos que todo irá bien porque nos queremos. Solo para eso quedó: para pantalla y parcho. El engaño, la indisposición para llegar a acuerdos adultos solo para retrasar el momento final se apodera de la relación y la reconciliación se convierte en el oxígeno, en el impulso para volver a la acción, y claro, para reconciliarse, hay que pelear. Así que, ya que me di cuenta, deja la florecita barata y vacía para otro día, para otra gente.

domingo, 2 de julio de 2023

Y dale con la conducta amorosa

Y dale con la conducta amorosa, esa conducta amorosa que podría resolver cualquier situación que se presente de la manera adecuada. Pero ese amor no es el amor de las manadas salvajes ni el que afirma que no puedo vivir sin ti, el cual, en retrospectiva, resulta una ridiculez del momento. El amor que sabe cómo actuar es el amor producto del trabajo interno que identifica lo correcto; no es el amor de sobresaltos o morideras. Este buen amor no te dejará paralizado o te hará correr cuando la cosa se ponga difícil porque carece de miedo. Agustín dijo “Ama y haz lo que quieras” justamente porque, como él también dijo, “solo el bien surgirá de esa raíz”.

martes, 9 de agosto de 2022

El amor deberá guiar

El amor deberá ser la guía. La acción amorosa será el instructivo para hacer las cosas bien. Sin mucho análisis, sin manuales complejos, sin reglas estrictas y sin leyes más allá de una filosofía de la bondad. La bondad bien entendida como constructora del bien y no como el regalo incondicional que termina en enredo o desgracia. Claro, la capacidad de leer las instrucciones no será gratis y habrá que pagar un precio amargo en entender el significado del amor verdadero.

viernes, 22 de julio de 2022

Diálogo: Yo la amo

 - Yo la amo.

- Tú le compras flores, ¿no?

- Yo la respeto, le reconozco sus virtudes...

- La llevas al cine, ¿verdad?

- La escucho, la apoyo en sus decisiones…

- Yo ayer le compré un peluche.

miércoles, 20 de julio de 2022

¿Prójimo? ¿Cuál prójimo?

"Amar al prójimo como a nosotros mismos" ya se nos fue de las manos, y no porque haya exceso de bondad, sino porque se perdió el sentido que, de algún modo truculento, asoma el Libro (digo “truculento” porque de una manera aparentemente unánime todos lo entendieron así). Quitando de la escena el odioso egoísmo de algunos para quienes el prójimo es realmente un fastidio, algo externo, ajeno, gente que floja, que no se conoce o, en el peor de los casos, no importa, por el otro lado queda un grupo de mejores gentes que malentendió el precepto y anda por ahí rajándose el cuero, según ellos, amando al prójimo. Pero ahí está el asunto: si usted no sabe lo que es "amar", le caerán encima las consecuencias de un error fundamental. Amar al prójimo no significa dejar de amarse a sí mismo. Amar al otro no implica abandonar la propia salud, la propia familia, el propio sentido de la vida. Está clarísimo que en el caso de muchas personas "amarse a sí mismos" encierra una conducta egoísta que va en contra de la doctrina, pero me resulta claro, mis muy estimados sacrificados, que abandonarse para atender a otros es un sinsentido que hasta a la propia vida amenaza y que, en términos prácticos, resulta una estupidez: si no me cuido, llegará el momento en que tampoco pueda cuidar a nadie más. La compulsión del autoabandono y la infelicidad inducidos por demostrar una supuesta santidad indica más bien falta de amor y va más allá de la demencia, de lo que se pueda entender, y claro, de lo que otros puedan aprender sanamente. Cuídate.

jueves, 21 de abril de 2022

Petición de perdón a mi amor

Perdón a mi amor. Perdón por atraerte al principio con alguien que no era yo y luego mostrarte tan vulgarmente de quién se trataba realmente. Perdón por no querer negociar el futuro y la cotidianidad de lo nuestro y trampearte luego con así soy yo. Perdón por buscar en ti una extensión de mi madre y sus descuidos. Perdón por renegar de tus inseguridades sin haberme ganado tu confianza. Perdón porque no me bastaras y por hacer de este campo destinado para el amor, uno de batalla. Perdón por haberme estancado en la pasión inestable y alejarnos del amor verdadero, de algo eterno resistente a toda prueba. Perdón por convertir nuestro sitio en la arena movediza que es hoy, dentro de la que no da ganas restaurar la magia. Perdón por irrespetar tus creencias e imponer las mías. Perdona, mi amor, por haberte embarcado en este proyecto sin cara para el que no estábamos preparados.

jueves, 20 de enero de 2022

Un amor para crecer

Un amor para crecer. Uno que sea distinto a uno, pero no tanto, que sea un intercambio, no un despojo autorizado o dos mendigos que se juntaron para pedir. Un amor amplio, en el que uno se pueda extender, apreciar nuevas cosas, ver nuevos paisajes, puntos de vista y hasta nuevas maneras de abordarlos. Un amor distinto que sume, que se sume, que se vuelva un ser por sí mismo, efervescente y que al pasar los años, me regale la sensación de que soy alguien mejor, que vive de verdad, que tiene la nueva capacidad de disfrutar detalles antes invisibilizados por mi individualismo, por mi egoísmo miedoso. En fin, quiero alguien distinto, porque me da la sensación de que alguien muy parecido sería solo la extensión de mí mismo, de mi encierro en mis propias y mañosas ideas del amor. 

miércoles, 30 de diciembre de 2020

Querer a mamá

 

La razón para querer a la madre es la misma que para querer al país: porque sí, por que es la nuestra, porque nos da la gana. Es tentador haber deseado que nuestra madre hubiese sido una maestra de preescolar con posgrado en crianza de gente consciente, pero no; nos tocó esta loquita que calla o que vocifera, que presiona o abandona, que leyó un libro rapidito para ver cómo es que es ser madre o incluso que no quiso saber nada de nosotros. Es lo que hay. Hay que honrarla porque sí, porque sale de las tripas, porque es inevitable y la mayor parte de las veces, no se quiere evitar. Así que palante es pallá con esa mujer que en medio de sus planteamientos silenciosos disfrazados de reprimenda te recuerda como su muchachito de siempre, el tímido o el loco desbaratado, el que siempre necesita; la que te considera como su continuación, como una parte de sí, como el amor verdadero aunque sea a carajazos. Por eso, por el detallito de darnos la vida y todo lo demás, feliz día de las madres.

miércoles, 16 de septiembre de 2020

Amarse de retruque

Amarse a sí mismo. Esa pacífica sensación de escucharse en el silencio y responder con compasión hacia el propio yo. Sin drama, sin usar la tan gastada bandera del merecimiento, sin reclamos a la vida, a los demás; dejando de ser parte de una red intrincada de egos rellenos de ese drama, en el que el sacrificio, el pobrecito yo y el a mí nadie me jode tienen un lugar atornillado que no deja fluir las situaciones, que se enredan casa vez más,  que no dejan de morderse la cola para generar nuevas situaciones, nuevas soluciones, nuevas paces... Amarse a sí mismo, hacer la aritmética adecuada y descubrir el verdadero impulso que se necesita para ayudar al otro, para no sufrir, para no cagarla.

martes, 21 de abril de 2020

La bondad surgirá

La bondad surgirá. Cuando el viento sople la hojarasca que la cubre, la bondad surgirá. Cuando exhaustas ya, las emociones se aparten, la bondad mostrará su rostro. Cuando el miedo se entere de que no hay por qué, la bondad se dejará ver. Cuando la indiferencia se despierte, la bondad estará allí. Cuando los argumentos intelectuales dejen a un lado la mezquindad, la bondad quedará al descubierto. Pero será solo cuando la vanagloria desaparezca, que la verdadera bondad estará entre nosotros.

jueves, 16 de abril de 2020

Amor de bolero pavoso

“Yo nací para amarte más allá de la razón”, chilla Alejandro Fernández; “Si tú me dices ven, lo dejo todo”, afirman Los Panchos; “Me hacen más falta tus cartas que la misma vida mía”, deja colar Alfredo Sadel; “Cómo quisiera vivir sin aire”, grita Maná. Y eso por decir pocos de los segmentos de canciones románticas contemporáneas. El amor, según este tipo de canciones dicta la entrega total al ser querido, lo cual implica el abandono completo del respeto, la dignidad, la cotidianidad sabrosa, los proyectos propios, las inquietudes individuales y hasta “del aire que respiro”. Según estas piezas que pudieran ser clásicos de una época, la vida amorosa es una renuncia irreversible, un barranco por el que se lanzan las riquezas personales para quedar harto vulnerables y requetellenos de amor. Por supuesto, toda esta escena épica avanza envuelta de la pasión sexual que completa el paisaje de plenitud que llevamos en la imaginación. Al pasar los años —o la cuarentena— y después de haber probado este estado de alucinación por un rato, uno ya cae en cuenta de la demencia que se propone en cada unión sentimental que se rija por este guion tan pavoso… pero tan sabroso.

lunes, 9 de marzo de 2020

Amor de a poquito

Para muchos el amor es una especie de fluido que se dirige como con manguera. Un poquito para este, un poquito para el otro; para mi mamá y mis mijos, claro. En medio de su pasión sexual, de padre o cachorro mamífero, juran que es amor verdadero. Así es, pues, como en su cabeza el amor se puede dirigir como si fuese agua recién llegada, y cuando salen a la calle, desdeñan al resto de los seres vivos porque su pedacito de parcela a regar con su supuesto amor está confinado a cuatro o seis paredes. La indiferencia y el maltrato hacia el vecino, hacia los desconocidos y hacia quienes necesitan salen de la cabeza de alguien que cree que ama y que incluso daría su vida por alguno de esos poquitos reservados en su corral de afecto, pero que solo vive haciendo favores, saciando sus ganas o cuidando a su manada. Pudiera decirse muy fácil y ligeramente que esa pequeñez, esa tacañería al dar no es amor verdadero, ese que trasciende, que se muestra como es, sin miedo a perder, con una sonrisa desinteresada, una mano y un corazón extendidos. 

miércoles, 18 de diciembre de 2019

¿Se acabo el amor?

Se acabó el amor. Se desapareció el amor. Quedé en medio del escenario vacío, oscuro y sin razones, sin explicaciones, sin pista alguna sobre lo que ocurrió. Me dicen que el miedo y la desconfianza lo vencieron. Afirman que el amor cambia y se desencuentra. Me juran que así es la vida, que me seque las lágrimas y siga adelante en la nueva búsqueda del amor… del que sí va a ser para toda la vida. Me pregunto si era amor, amor verdadero. En la noche me atrevo a preguntarme si no era un plan predestinado a fallar por falta de cimientos claros, de bases que aguantaran la pela de los años. Una vocecita burlona me dice al oído que tal vez todo fue ilusión infantil o pasión carnal venida a menos. Me da terror pensar que todo fue una costosísima historia rosa o una explosión de ego lo que ayudé a tejer sin consideraciones de gente grande, consecuentes, amorosas en el sentido amplio. A medida que pasa el tiempo, se me hace menos imposible pensar que el final fue tan natural como el de un proyecto planteado por ignorantes en la materia, por seres todavía en aparente crecimiento, por quienes creyeron honestamente en las estupideces que el entorno “moderno” siempre les sembraron en sus cabezas. Pensándolo bien y dejándome de tonterías, ahora que lo pienso, me parecería todo un milagro que ese esperpento de colores estuviese todavía en pie.

viernes, 11 de octubre de 2019

Cada quien ama como puede

 “Cada quien ama como puede”, escuché por ahí. Y me parece cierto. Creo que nacemos con una tendencia natural a hacer el bien, pero luego la vamos tapando con un basural que dificulta su expresión libre, su gestión sin miedo. El temor infundado que vamos adquiriendo va menoscabando la confianza en la vida de que todo, de alguna manera, se resolverá en el camino y no hay que cargar con cañones de la precaución y su violencia para esperar durante toda la vida el enemigo que inventaron por nosotros, “por nuestro bien”. La obediencia a ultranza es otro de esos fantasmas que se nos troquela en la cabeza y cuando viejos seguimos obedeciendo sin resistirnos, ahora sin saber siquiera a qué cosas obedecemos o a qué cosas tememos; somos esclavos funcionales que no conocimos la libertad, la noción de responsabilidad que esta otorga. El camino silenciosamente inducido está repleto de obstáculos a sortear; ¿y cómo no lo va a estar, si no es nuestro camino natural? Levantamos una infinidad de falacias a combatir, vencer y luego nos llenamos de orgullo por tal hazaña; pero son todas patrañas, guiones invisibles que seguimos con una energía prefabricada muy loca. Es como ir por un camino plano y despejado, y por un “consejo sabio”, por “sentido común” y nuestra percepción antinatural de las cosas, salirnos a la maleza y la sinuosidad innecesarias para realizarnos y engrandecernos con el resultado de esa jornada demente. Con este panorama enrevesado, con estos extravíos y despropósitos, y en medio de nuestra humanidad, por supuesto que cada quien ama como puede.

miércoles, 2 de octubre de 2019

El amor en tiempos de guerra

¿Qué hago con el amor en tiempos de guerra? ¿Qué tarea le doy al amor, si al expresarse solo recibe patadas? ¿Cómo canalizo toda esa fuerza en un mundo en que la ausencia del amor ya traspasó sus límites y se convirtió en una fábrica imparable de maldad e indiferencia? ¿Cómo hago para que pare el sobresalto, el polvo y el ruido entre los seres humanos para que se logren ver de nuevo a los ojos? ¿Cómo detener a la máquina violenta con las más delicadas sutilezas? ¿Cómo deberá ser esa tregua tan extraordinaria que permita el diálogo, la empatía y la comprensión de las razones del otro? Desde aquí, parece que el amor va perdiendo terreno cada día y los que tenemos la tarea de abogar por él somos tan negligentes que el desbarranco luce inevitable. Dime tú…

domingo, 8 de septiembre de 2019

Solidaridad es amor


El amor. Ese bicho fabuloso que confundimos frecuentemente con el deseo, con eso que comienza con la pasión loca y termina con el divorcio, con el gusano que se despierta a carcomer cuando alguien se nos va. El amor parece ser una palabra rosa que empastela, que babosea, que se derrite y enreda todo, provocando su uso superficial y ridículo o bien su desuso indefinido, por tratarse de algo que no sabemos si de verdad sentimos. El amor tiene muchos aspectos, muchas aristas, muchos puntos de vista. Pero si usted quiere conocer con certeza uno de esos aspectos, acoja a la solidaridad como una muestra de amor. Solidaridad es amor. Solidaridad es apoyar al otro, sentir el sufrimiento del otro y actuar en consecuencia. Solidaridad es compasión, que es empatía, que también es amor. Es reconocer al otro como parte de nosotros mismos, como parte de algo mayor y todavía incomprensible. Solidaridad es el cuidado mutuo, es la salvación, es nuestra sana permanencia en el planeta. Solidaridad es unidad, es la negación de la separación, de la competencia, del egoísmo. Así que si piensas que el amor es algo que solo ves en las películas, debe ser porque le está negado manifestarse en el presente, verlo caminar por las calles e ir uniendo a las personas con lo único que de verdad puede unirlos.

Nota: no tienen idea de lo difícil que fue encontrar una gráfica de una persona abrazando a alguien que vive en las calles.
 

lunes, 5 de agosto de 2019

Amor todoterreno

Amor todoterreno. Amor que no deja hacer, que no deja ser. Amor que te saca de cualquier hueco. Amor que solo pica el ojo, que solo acurruca, que solo hinca las uñas. Amor que acorrala, amor que mendiga, amor que chantajea. Amor que solo acaricia, que solo anima, que solo proyecta. Amor que no deja aprender, que niega las herramientas, que no agrega. Amor que solo lo salva la campana. Amor que no deja buenos recuerdos. Amor que se sacrifica, que pierde su esencia, que no crece. Amor que no dura, amor que no replantea, amor que no pasa la prueba... amor que se pierde: eso como que no es amor nada.

miércoles, 31 de julio de 2019

No van a cambiar

No van a cambiar. No importa cuánto lo quieras. No importa cuán bienintencionados seas. No van a cambiar. Casi que no importa que veas el peligro acercarse, mira, te juro por este puño de cruces que no debes intervenir. Sé que es difícil. Incluso, sé que en ocasiones es inevitable, pero como dijo el poeta: ese no es peo tuyo. Así que deja de insistir en cambiar a los demás. Deja de esperar cosas distintas de los otros solo porque tú las adviertas, porque tú las reconozcas, porque tú las viviste. Así como tú aprendiste a detectar los peligros y a evitarlos en el futuro, todos los demás tienen el derecho de ganar la convicción que da la experiencia. No creas que apartarse de vez en cuando es falta de amor; por alguna razón que uno considera inicialmente retorcida, dejar que los demás caigan para verlos recuperarse, es una conducta amorosa. Quién sabe, más bien, si el otro no cae o se recupera mejor de lo que pensabas y hasta aprovechas y cambias tú. Así que… ¡quieto ahí!