Espero que te guste el contenido. Para sugerencias, objeciones, protestas o propuestas, escribe a "leonardo.rothe@gmail.com"
lunes, 27 de abril de 2020
Mira más allá
sábado, 25 de abril de 2020
Y parió la abuela
Me creía único
martes, 21 de abril de 2020
La bondad surgirá
La bondad
surgirá. Cuando el viento sople la hojarasca que la cubre, la bondad surgirá. Cuando
exhaustas ya, las emociones se aparten, la bondad mostrará su rostro. Cuando el
miedo se entere de que no hay por qué, la bondad se dejará ver. Cuando la
indiferencia se despierte, la bondad estará allí. Cuando los argumentos
intelectuales dejen a un lado la mezquindad, la bondad quedará al descubierto. Pero
será solo cuando la vanagloria desaparezca, que la verdadera bondad estará entre
nosotros.
Retrechería insalubre
lunes, 20 de abril de 2020
El experto en su burbuja
La sucursal de la creación
domingo, 19 de abril de 2020
Aquí vengo cargadito
¿Lo mejor es lo que pasa? No lo sé
sábado, 18 de abril de 2020
Siempre todo estuvo allí
Todo
ha estado allí, presente, inmóvil, alcanzable, pero una niebla heredada de
siempre, de la multitud y cultivada cuidadosamente desde el miedo, entorpeció mirar
claramente lo que siempre me rodeó. Una contaminación del entorno que se diseñó
dizque para cuidarme, para sobrevivir, se convirtió en un estorbo para caminar
con sensatez en la vida. Tuvo tiempo para espesarse, para volverse
infranqueable, para impedir el paso de la vista y para convertirse, a la vez,
en la verdad y en el medio para llegar a esta. Mientras, y con mucho entusiasmo
adolescente, aprendí a andar con las manos enfrente para detectar los objetos,
los senderos, las rendijas y me volví el mejor en ello. Desarrollé técnicas,
las comenté con mis allegados y hasta creamos un negocio con una filosofía
basada en eso de andar con bastón, de oler el peligro, de escuchar e
identificar lo que se acercaba y actuar oportunamente… pero si ver. Resulta que
todo terminó siendo un fraude costosísimo. Finalmente, el dolor causado por
esta vida arraigada en la discapacidad de repente reventó y me dio una
panorámica opuesta, pero prometedora. Aunque ya pasó la mitad de lo que tengo
previsto vivir, la niebla comenzó a apartarse, a disiparse, y con estupor, con
sorpresa inocente comenzó a aparecer ante mis ojos lo que siempre estuvo allí, presente,
inmóvil, alcanzable, pero que la basura instaurada previamente no dejaba ver. Ahora
estoy en una encrucijada que no dudo en juzgar como ingrata, en la que el
engaño dictó la pauta, pero que ahora me ofrece la oportunidad de comenzar de
nuevo, con algunas canas y arrugas una existencia de claridad, de
transparencia, de equilibrio. Tendré siempre la posibilidad de volver a lo de
antes, a mi discapacidad rentable, a mis combustibles para el ego y el aplauso,
pero no creo poder abandonar este tipo de inteligencia, de sosiego tranquilo durante
el camino.
viernes, 17 de abril de 2020
Acuerdos implícitos
No se
firmó nada. No se conversó formalmente de ello. Nadie nunca dijo una palabra y
sin embargo las cosas siempre se hacen del mismo modo, se sufren del mismo
modo, quedan siempre así. Es un acuerdo con la fuerza de un documento notariado,
de un compromiso millonario. A veces, es un boleto al sufrimiento y a veces,
milagrosamente, no lo es. Nos hacemos los locos, escurrimos el bulto, corremos
la arruga. Flotando entre lo mecánico, lo caprichoso y el disimulo, nos colocamos
a veces del lado que se aprovecha y otras veces nos quedamos en el flanco
abusado. No se conversa. Por un miedo a que me maltrates o te alejes, lo
dejamos así una y otra vez. “Es que él es así”, “es que ella es así”, “es que
todos son así”. Entonces no se negocia, no se concede, no se acuerda nada: no
se retoma el rumbo saludable. Mientras, el peñonazo sigue rodando como siempre,
y en algún momento nos pegará en la frente y nos sacará un chichón a alguna de
las partes integrantes de este tan riesgoso, pero tan real contrato con tantos visos
de ilegalidad, de morbosidad, de sadismo.
jueves, 16 de abril de 2020
Amor de bolero pavoso
viernes, 10 de abril de 2020
Estos viejos locos
Creando la creencia
Discutir sobre gustos
Discutir
sobre gustos termina siendo una ridiculez secundada por el ego de al menos dos
necios. Se podría preguntar uno: “¿Cómo quieres que cuestione tu gusto, ese
viejo y afianzado condicionamiento mental labrado también por tus experiencias,
respecto de una cosa u otra que se te coloca enfrente?”. Imagino que lo que
queda es una conversa inconclusa y un juicio firme en contra del interlocutor,
ese que tiene “mal gusto” o un “gusto pretensioso”. ¿Entonces? ¿Nos enfrascamos
en esa?
martes, 7 de abril de 2020
Dios te provea tu burbuja
domingo, 5 de abril de 2020
Perdóname la ira
Perdóname
la ira. Disculpa la explosión inusitada. Trata de excusarme la conducta
desconsiderada… de nuevo. Es que no puedo evitarla. Te juro que estoy
trabajando contra ella, pero cuando la veo venir, cuando se supone que es
momento de evitarla, caigo inevitablemente en su ardor, en esa corriente
poderosa de rabia que me levanta y me hace embestir a quien tenga enfrente. Pasa
un rato, pasan los días y cuando estoy seguro de tener todas las cartas para
ganar la siguiente contienda, comienzo a sentir la succión otra vez y recaigo finalmente
en mi condición. A veces creo que soy dos: el que reflexiona, el que desea
compartir y pasarla bien; y el otro, el demonio que sabotea, el que no soporta
la disensión y quiere imponer a carajazos su punto de vista por miedo a morir. Quisiera
al final ser uno solo, uno consciente, uno que discierne: uno que ama.
viernes, 3 de abril de 2020
Felicidad barata
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)