Juventud, chispeante ceguera, necesaria ceguera. Ceguera llena de colores, de descubrimientos, de construcción de mapas choretos sin conocer aún el terreno real. Mapas y argumentos que se van ajustando con cada año, con cada esquina inesperada que no aparecían en el dibujo anterior que tanto defendimos. Necesario empuje —muy loco a veces— que nos hizo saber que el paseo era más interesante, y que como ciegos temerarios que al caminar sin temor alguno se enteraron finalmente cuál era el límite real, apartando para siempre la parcela ridícula con la que el miedo nos extorsiona como si fuera la realidad.
Espero que te guste el contenido. Para sugerencias, objeciones, protestas o propuestas, escribe a "leonardo.rothe@gmail.com"
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miércoles, 28 de abril de 2021
lunes, 8 de junio de 2020
Juventud, dulce enfermedad
Juventud,
dulce enfermedad. Tiempo de libertad disputada, incomprendida por otros.
Despliegue grosero de habilidades mentales recién adquiridas todavía en
formación, pero que defendemos como si fuese la verdad última a entregar al
mundo negligente, siempre opuesto. Desinterés por estadísticas de cuántos
fallaron por hacer las cosas exactamente como se planean ahora. Arrojo
increíble para apostar a perder porque sí, porque parecería debilidad, “porque no
puedo echar patrás”. Jueces y verdugos invencibles del resto del mundo. Malabar
peligrosísimo con el concepto de dignidad, amor y libertad. Gríngolas que no
dejan ver para los lados, reduciendo el panorama a una necedad infinita.
Pero no me pondré fastidioso. No trataré
de detenerte porque yo caminé por ese mismo camino de espinas voluntarias y ahora
me parece que cada quien debe vivir de esa enfermedad que solo se quita con el
pasar de los años. Como dijo Sentimiento: “Sin sombra no hay luz”.
lunes, 24 de junio de 2019
Maestra juventud
Agradezco
la pasión de la juventud. Agradezco toda esa brincadera, las decisiones
dementes, las incertidumbres por culpa de la falta de visión y las correderas
que causaron. Agradezco lo pronto que comenzó todo; en ligera aritmética siento
que mientras más pronto aquello, más pronto todo. Y algo parecido a “todo” se ha
ido acumulando, dejando ver, con nueva calma, el camino recorrido, los
resbalones, las caídas, dejando sentir que, de repetirse alguna oportunidad,
tal vez no nos anotemos en esa. Todo en la cabeza y el corazón se va acomodando;
todo va cayendo en su santo lugar, armando un mapa de situaciones por repetir,
por considerar o por salirles corriendo de una. Agradezco a quienes estuvieron
cerca y que también llevaron lo suyo; a los que avanzaron, a los que se
quedaron y con quienes todavía nos tomamos un café para hojear el álbum. Agradezco
pues, todos los raspones, heridas y cicatrices que esculpiendo, con cada
carajazo, la perspectiva que esos momentos de la muchachada y la adultez presunta
dejaron en los años posteriores, en aquellos que me recibieron con menos
fuerzas, menos ganas y menos dinero, aunque con un punto de vista más intuitivo
que honra más eso de que “perro viejo late echao”.
jueves, 28 de febrero de 2019
Tremendo amor (o Te amé con toda el alma II)
Este amor tan
loco, tan explosivo, tan avasallante. Tremendo amor, este. Siempre guiándose
por la fuerza de la pasión, del deseo de hacer cosas siempre, de brincar,
gritar, sudar. Siempre guiado por el calor sensual de nuestra presencia. ¿Para qué
tanta pensadera y previsión, si la vida es ahora? Cerremos los ojos y corramos
como ciegos en su oscuridad, que todo nos favorece; mira que el universo se
enteró de nuestro amor y nos apoyará sin preguntar. No seguiremos receta sabelotodo:
nosotros somos únicos, irrepetibles, y si alguien no lo comprende, es porque
seguro está equivocado o se muere de la envidia. Fíjate que hasta ahora nos ha
ido perfectamente; de hecho, mi amor, son los mejores siete días de mi vida.
Te amé con toda el alma
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