Para
que no me hagan daño, me encierro; entonces igual me hago daño yo mismo,
sometiéndome al encierro. Para que no me despojen, me aíslo y así conservo mis
cosas; entonces igual me despojo yo, quitándome la oportunidad de seguir
recogiendo vida del camino. Para no errar, no hago; entonces igual yerro. Para no
armar un desorden irreparable con mis días, monto una tramoya alterna que me
deja extenuado; entonces igual todo termina desajustado. Estoy atrapado por el
riesgo de vivir, por el paso dubitativo, por mi nuevo amo, que es la necesidad
de certeza absoluta.
Espero que te guste el contenido. Para sugerencias, objeciones, protestas o propuestas, escribe a "leonardo.rothe@gmail.com"
domingo, 11 de noviembre de 2012
Igual pierdo
Para
que no me hagan daño, me encierro; entonces igual me hago daño yo mismo,
sometiéndome al encierro. Para que no me despojen, me aíslo y así conservo mis
cosas; entonces igual me despojo yo, quitándome la oportunidad de seguir
recogiendo vida del camino. Para no errar, no hago; entonces igual yerro. Para no
armar un desorden irreparable con mis días, monto una tramoya alterna que me
deja extenuado; entonces igual todo termina desajustado. Estoy atrapado por el
riesgo de vivir, por el paso dubitativo, por mi nuevo amo, que es la necesidad
de certeza absoluta.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario