Todo es perfecto como es. Pero no es perfecto porque sea bueno o agradable, sino porque las causas que producen cada acontecimiento se corresponden con una consecuencia específica. Si alguna de las causas se modifica o desaparece, la consecuencia será distinta. Teniendo esto como premisa, podemos aceptar que lo que ocurre fue lo que debió ocurrir. Que ignoremos las causas o que nos desagraden los efectos finales nos aleja de esa aceptación tan necesaria en este mundo de ignorancia, prejuicios y dramas. A pesar de que nos resulte extraño, la verdadera locura no aceptar los acontecimientos. La verdadera locura es luchar contra lo que es como debe ser dadas sus causas. Demencia es pelear en nuestras cabezas contra lo que está respaldado por la realidad. En últimas, si lo que quieres es cambiar lo que ha de ocurrir en el futuro, lo que procede es cambiar las causas en el presente. Olvídate de luchar contra el presente; acéptalo y vive de una vez el gozo que tu drama te ha ocultado hasta ahora.
Espero que te guste el contenido. Para sugerencias, objeciones, protestas o propuestas, escribe a "leonardo.rothe@gmail.com"
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domingo, 13 de junio de 2021
martes, 5 de noviembre de 2019
El tiempo de Dios es perfecto... ¿o no?
El tiempo
de Dios es perfecto. La frase se usa mucho, según he visto. A veces parece una
justificación ante la adversidad prolongada o ante la llegada de lo que
pudiéramos llamar “justicia”. Pero a veces pareciera una sentencia acorde a lo
que ocurre, ajustada a lo que deberíamos esperar. En ocasiones, aparenta exacta
sincronicidad entre la espera y la llegada de aquello necesario. En ocasiones,
parece el anuncio del premio después del recorrido. Es como que si ocurriera de
otro modo, estaría mal, sería inoportuno, habría fallado la experiencia. No se
podría saber el criterio usado por quien diseña un universo, pero seguramente
ese diseño comprende un equilibrio lento −aunque demoledor− en sus
acontecimientos, en un flujo que, aunque resulta lógico en retrospectiva, es
harto difícil de entender por nuestra mente brillante y entrenada, porque es
que… sigue siendo muy pequeña para entender las grandes cosas.
domingo, 11 de agosto de 2019
¿Un milagro? no te creo
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