Espero que te guste el contenido. Para sugerencias, objeciones, protestas o propuestas, escribe a "leonardo.rothe@gmail.com"
Mostrando entradas con la etiqueta presencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta presencia. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de septiembre de 2020

La presencia incómoda

Eres la presencia incómoda. Es ingrato, pero es así. Dondequiera que llegas, la gente murmura y luego guarda silencio, esperando que pases de largo. No importa si traes la verdad, el alivio o la reflexión, nadie soporta tal cargamento de ladrillos. Podrías culpar al resto de inconscientes, de desconsiderados, de comploteros, pero la verdad es que no tienes herramientas para legarle a nadie. Tus maneras son toscas, agresivas, ofensivas. Crees traer alguna buena noticia, pero no tienes la llave para abrir la puerta de los oídos, del interés ajeno, de esa audiencia tan práctica que desechará cualquier cosa que no parezca interesante en los primeros segundos de exposición. Así que, mi pana, si no modificas tus aproximaciones pronto, esa imagen de nube gris, de maestrico frustrado, se afianzará para siempre y nunca dejarás de ser esa ladilla que viene ahí…

viernes, 17 de mayo de 2019

Agradecerás el delirio

Agradecerás mi presencia fugaz en tu vida, incluso más que si todavía estuviese contigo. Destacarás en tus conversaciones casuales el paraíso destruido por mis engaños, aún más que mis compañías al mercado y al médico en la actualidad. Fantasearías atrevida y silenciosamente con lo que pudo ser, con muchas más fuerzas de las que emplearías hoy en mantenerte a mi lado. Recurrirías, final y lamentablemente, a que “fue mejor amar y haber sufrido que nunca haber amado”, en lugar de echarle pichón a este fastidio que resultó ahora tu realidad.

jueves, 21 de marzo de 2019

Aprovecharte antes de que te vayas

Aprovecharte antes de que te vayas. No solamente de mi lado, sino de este mundo. No quiero tener que repasar la sensación de recordarte luego a juro, de soñarte con dolor, de tener que revisar tus cosas para apartar solo lo bueno, como si se tratase de un plato inapetecible. Me niego a seguir el ridículo guion de siempre, ese de no creer lo suficiente en la muerte y sus quehaceres. Por eso mismo, tengo esta hoja de papel enfrente, para ir anotando cómo es que aprovecharé tu presencia. Ya se me ocurrirá algo mientras disfruto este tiempo contigo. Por ahora, dejaré fluir todo lo que tenga a bien aparecer. Por ahora, solo te miraré para buscar en tus movimientos, en tu tranquilidad, lo que me gusta de ti. Te haré detalles; no muchos para no despertar sospechas sobre mi proyecto secreto. Pasaré enfrente de ti cuando leas el mismo libro de siempre y te picaré el ojo aunque no me notes. Te lanzaré piedritas si te veo regando las matas. Tomaré tu mano sin pronunciar palabra cuando contemples el sol acostarse. Si detecto tu tristeza silente, me deslizaré a tu lado y te daré mi caramelo. Cuando llegue el momento, cuando ya estés lejos, intentaré recordar tu calor, tu sonrisa y hasta tus regaños, para que cuando volvamos a encontrarnos se mezclen la ansiedad de mi espera con la sensación de que nunca te fuiste.