Espero que te guste el contenido. Para sugerencias, objeciones, protestas o propuestas, escribe a "leonardo.rothe@gmail.com"
Mostrando entradas con la etiqueta tranquility. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tranquility. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de marzo de 2020

Un espacio alrededor de mí

Siento un espacio alrededor de mí. Es algo nuevo, extraño. No sé si se originó como algo físico o sicológico, pero ahí está. Es un espacio que me deja moverme, en el que tengo libertad de acción; tengo a veces la impresión de que esa franja que me envuelve me da tranquilidad y me protege. Veo cómo las palabras y las acciones de los demás están más allá de ese espacio, y que la distancia es tal y tan adecuada que no me afectan, no me desaniman, no me vuelven loco o me ponen a correr o a llorar. Creo incluso que detrás de esa barrera silenciosa también han quedado mis lamentos, mis incomodidades, mis tormentos. Cuando veo una chispa que sale o se acerca a mí, esa zona de seguridad me proporciona antelación suficiente para observar el fenómeno sin ofuscarme, sin responder a la ligera, y puedo entonces colocar todo en perspectiva, mirar lo que hay detrás, identificar y separar la realidad de la ficción para luego responder, si fuese necesario, en términos pacíficos, constructivos, y aún así, creativos. No sé cuándo llegó este paréntesis entre yo y mi entorno, entre yo y mi interior, pero de verdad que estoy infinitamente agradecido.

viernes, 28 de junio de 2019

Manifiesto de liberación

No voy a rebajar. Ya comprobé que es mentira porque trago como un desgraciado. Saldré de ese exceso de ropa “para cuando rebaje” y que me estorba en la casa. No buscaré compañera de vida. No cambiaré mis malos hábitos solo para conservar a alguien a mi lado, cuando solo necesito compañía en poquísimas ocasiones. No seré millonario. Dejaré de reventarme trabajando, dándole electrochoques a visiones moribundas que no han funcionado; o rebajándome cada día ante gente que no parece merecer la vida que tiene. No me abstendré de hacer lo mío. Por muy estúpido que parezca, por muy banal que luzca desde lejos, esto es lo que me gusta y pasaría todo el día haciéndolo sin esperar reconocimiento de “la gente que salió adelante”. Por eso, no seré el más simpático para los demás. Estoy harto de que pasan los años y no termino mis cosas solo porque el vecino y el compañero me van juzgar y van a regar el chisme… ¡Que se jodan!, porque cuando necesito ayuda, ninguno se aparece —si se aparecieran, igual lo haría, claro—. No me voy a casar. No voy a tener hijos. No estudiaré eso. No vestiré a la moda. No me arreglaré el pelo. No seré, haré ni iré donde ni como tú quieras, ¿entendiste? …Ah, me salí de las redes.

domingo, 23 de junio de 2019

Paz sin roncha


Paz sin roncha es sospechosa. Tranquilidad sin haber superado las grandes dificultades no luce posible, consecuente, ni siquiera lógico. Mientras más frágil sea la mezcla, más endeble resultará la construcción, sin duda. La fortaleza nunca resulta de la mera pulitura, de los mimos, de la mentira. Un músculo fuerte no es la consecuencia de la delicadeza de los masajes, de la elocuencia de los discursos, de la agudeza de los análisis. Hay que pasar roncha. Hay que abrir bien los ojos, buscarle la vuelta al asunto y con las ganas muy en contra, ir construyendo la verdadera tranquilidad, la fuente indiscutible de la paz futura.