Llegó el silencio, ese de la oscuridad, el de lo apartado, el que nada o nadie puede interrumpir a mi puerta. Llegó ese peligroso estado en el que el espacio vacío va a ser invadido por el mismo grupito conocido de pensamientos, inútiles y repetitivos. Cuando acaba el estudio, la labor, la distracción constante y el hacerme el pendejo, llegan las horas de la madrugada y comienza el desfile de fantasmas, de demonios de los que me escondo a la luz del día, durante el tráfico, en el mercado. Son siempre los mismos espectros que piden desgarradoramente que los exhume, que los saque a la luz para resolver los asuntos pendientes, pero es que no quiero saber de “asuntos pendientes” sino seguir surfeando la ola del sobresalto y disfrutar los placeres de la precaria vida. Alguien me recomendó por ahí que hiciera las paces con esos fantasmas, que me sentara enfrente de ellos y les preguntara qué quieren, porque, tal vez, lo que me digan resolverá todo este tormento.
Espero que te guste el contenido. Para sugerencias, objeciones, protestas o propuestas, escribe a "leonardo.rothe@gmail.com"
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jueves, 1 de julio de 2021
miércoles, 2 de septiembre de 2020
Lo que callan los pueblos
Luis XVI en Francia, el Zar Nicolás en Rusia, Batista y la Cuarta, por decir pocos. ¿No se han dado cuenta de que a cada gobierno que llega al poder con un discurso agresivo y reclamando respeto y dignidad, y que desafortunadamente no tarda en ponerse todo muy jodido para el pueblo, fue precedido por un largo período de gobernatura cuyos protagonistas, gente con títulos, coronas o corbatas finas, egresados ellos de algún sitio respetable? Es raro que una vez que se establece el susodicho gobierno autoritario, nadie, pero nadie, recuerda el origen, la causa, lo que lo puso ahí, y es así que comienzan a anhelar el pasado, en el que sus niños lindos, sus eruditos consumados, ladrones de profesión, robaban y dejaban robar... Eso es como fumar y luego desdeñar del cáncer.
lunes, 22 de julio de 2019
Cuando ya no llores, me dirás
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