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jueves, 1 de agosto de 2019

Tengo planes... para ti.

Ya tengo planes. Tengo unos excelentes planes… para ti. Yo soy tu padre. Yo soy mucho mayor que tú, tengo más vivencias. No estoy diciendo que soy mejor o más capaz que tú, pero yo sé lo que te conviene. Por eso y más, he confeccionado mi proyecto de vida… para ti. Vas a hacer esto, esto y lo otro. Cuando estés en esta situación, tienes varias opciones, pero tomarás esta. Así lo hice yo. No protestes, que yo sé de eso y tú todavía eres muy carajito. No estamos hablando de mis logros o de mis errores, estamos hablando de tu futuro; así que presta atención ¡y no seas respondón! Yo no quiero que seas cualquier pelafustán, como el vecino o como tu primo. “Yo sé” que tú eres capaz y puedes dar mucho de ti, así que ponte las pilas y hazme caso, que “vas a ser todo lo que yo no pude ser”, ¡perdón!, quise decir: vas a ser un tremendo profesional y demás. Fíjate que mi papá no sabía nada de lo que yo quería y yo tuve que escoger mi camino propio, ¡y por eso que es que yo sí sé cuál será tu camino! Oye a la voz de la experiencia para que no te arrepientas después… porque es que te vas a arrepentir, ¿oíste? después no digas que no te dije. ¿Qué? Sí, ya te entendí, vale: haz lo que te dé la gana.

martes, 7 de mayo de 2019

Borregos indiferentes

Borregos indiferentes. Ya no hacemos caso. Ya no seguimos a ciegas, como era la tradición, como parecía ser nuestra naturaleza. Pasamos de ser obedientes, a no importarnos nada. Y no es que nos hayamos alzado, ni mucho menos, claro que no. No es que tomamos una decisión osada, ni nada por el estilo. Resulta que el perro que tiene la tarea sagrada de cuidarnos, de llevarnos diariamente donde hay alimento, seguridad, y el lobo que nos quiere sacar del rebaño, se han dado a la tarea compulsiva de darnos señales confusas, engañosas, llegando finalmente a lo peligroso y a lo mortal. Ahora, nos dormimos y despertamos en sitios desconocidos, desprovistos de lo básico para seguir, en sitios que no tienen nada que ver con nuestra ruta diaria. Ahora no sabemos qué va a pasar mañana, pero, ¿sabes qué? No nos importa. No nos importa y hace rato comenzamos a separarnos y a buscar el alimento y la sombra como más nos parezca. Quiero hacer constar, por medio de la presente, que no estamos alzados o tenemos un plan subversivo: es solo que no nos importa un carajo.